Hace dos días, el 3 de marzo, se constituyó la duodécima legislatura de las Cortes de Aragón; donde los representantes del pueblo aragonés debatirán las medidas y leyes, y controlarán el hacer del Gobierno que se forme. Hoy, 5 de marzo, una vez más, y disfrazado de participación vecinal, se celebra con alborozo una fecha que, como otras muchas, por desgracia, en España y Aragón, significa un enfrentamiento cruel y despiadado entre ciudadanos, tampoco extraño a nuestra historia.
¿Sería el momento de buscar otra fecha para exaltar la participación de los ciudadanos y promocionar la tolerancia, la democracia y libertad, y por respeto a la memoria histórica?
